domingo, 20 de septiembre de 2009

RECETAS Y PROPIEDADES DE LA CALABAZA

La calabaza es originaria de América y se cree que se ha cultivado durante cinco o diez mil años. En un principio se recolectaban las formas silvestres por sus semillas, fue más adelante cuando se valoró su contenido carnoso. Las semillas no tan solo se comían, sino que se utilizaban para elaborar harina de avena y se aplicaban en la cara para disimular pecas y otras manchas. Poco después de la invasión de América llegaron a Europa, hacia el siglo XVI.

Las semillas de la calabaza, además de prevenir el cáncer de próstata, se usan como laxantes y prugantes y para eliminar las lombrices intenstinales. Comer calabaza reduce el riesgo de padecer cáncer.

Para cocinarlas hay primero que pelarlas, y este será el problema al que debemos enfrentarnos. La mejor solución es coger un pelador de patatas y veréis como se desliza por la piel sin dificultades eviatando cortes o deslizmientos peligrosos de cuchillo.

Una vez pelada hay que quitar las semilla, pelarla a daditos y la podéis poner en una olla con un chorrito de aceite y una cebolla picada a rehogar. Una vez empiece a volverse trasparente la cebolla y a dorarse la calabaza se cubre todo con agua y se deja hervir hasta que con un cuchillo o tenedor atrevesemos sin dificultad un dado de calabaza. Se apaga el fuego y es el momento de apartar unos dados de calabaza a un plato.

Se tritura la calabaza junto con la cebolla sin escurrir el agua. Añadimos sal teniendo en cuenta que la calabaza es más bien dulce. Si lo deseamos también podemos añadir crema de leche o leche, o simplemente comerla tal cual en caliente.

Con los daditos de calabaza que hemos apartado podemos elabora un delicioso postre, para ello los chafaremos con un tenedor, añadiremos un huevo batido, un poco de leche, canela, azucar moreno y levadura. Cuando hayamos conseguido una pasta homogenea ponemos una sarten con abundante aceite a calentar y, con el aceite un poco frio al principio y bien caliente después, vamos añadiendo bolitas de pasta que podemos hacer con una cucharilla de postre. Cuando estén doradas las ponemos en un plato con papel de cocina absorbente para quitar el exceso de aceite y las espolvoreamos con canela y azucar.

Listo una deliciosa crema de calabaza y unos exquisitos buñuelos para postre.

A disfrutar este invierno con las calabazas que incluiremos en la cesta.

Una nueva andadura

Siguiendo el camino marcado desde el inicio de nuestro proyecto, que no es otro que acercar nuestros productos, nuestros campos y nuestro pensar a las personas que han despositado su confianza en nosotros; hemos decidido publicar este blog y mantener una relación que puede ser muy productiva e interesante para todos, podremos mejorar, aprender y sobre todo crecer juntos en una nueva forma de entender la economia de circuito corto...